Autoridades descartan explosivos en cilindro abandonado en la vía Riohacha–Santa Marta
Los uniformados fueron evacuados hacia Buenaventura, Valle, donde reciben atención médica especializada tras la ofensiva.
Los hechos ocurrieron en una zona rural de El Bagre, donde familias campesinas perdieron parte de su sustento en medio de la confrontación armada.
El ataque con explosivos contra la patrulla de la Policía ocurrió en el vía Cúcuta - Pamplona.
Además, el mandatario volvió a señalar a redes criminales transnacionales como responsables de la escalada de violencia en la zona.
El dispositivo, atribuido a disidencias de las Farc, fue desactivado y contaba con guiado por fibra óptica.
Explosivos, hostigamientos y ataques armados mantienen bajo alerta a las autoridades en el suroccidente del país.
Mientras equipos forenses trabajan en la identificación de los cuerpos, municipios como Jamundí han decretado restricciones extremas ante la ofensiva atribuida a las Farc.
Tras los ataques con carros bomba en Cali y Palmira, una nueva ola de violencia sacude al país.
Tres presuntos integrantes de la estructura murieron en medio de los operativos y otros tres fueron capturados por tropas del Ejército.
En el operativo fueron detenidas dos personas y se incautaron granadas, munición, pólvora y piezas para explosivos improvisados.
Según las primeras informaciones, el ataque podría haber estado dirigido originalmente contra una patrulla de la Fuerza Pública que suele recorrer la zona.
Las autoridades destruyeron el material de manera controlada con apoyo de técnicos antiexplosivos y la Fiscalía.
Los lesionados tuvieron que ser trasladados en helicóptero hacia Popayán.
Uno de los menores habría perdido un brazo.
Tras la explosión, se encontraron banderas alusivas a las disidencias de las Farc. Las autoridades ofrecieron $200 millones de recompensa por los responsables.
Los responsables de este nuevo atentado contra la Fuerza Pública serían las disidencias de las Farc.