Como si fuera el reinado de Cartagena, todas las élites, hasta las de izquierda, quizás comprometidas con la Paz, uno se imagina con sus guayaberas almidonadas, se dirigen a La Habana, Cuba, esta Semana Santa, La la la la, a acompañar a Santos (¿o a Obama y después a escuchar el concierto gratuit


















