Invima alerta sobre la comercialización de productos fraudulentos para bajar de peso
La estrategia incluye inteligencia artificial, automatización y seguimiento técnico para reducir los retrasos acumulados en trámites sanitarios.
Usuarios reportan demoras y fórmulas represadas, mientras la Supersalud encontró inconsistencias entre medicamentos reportados como agotados y su disponibilidad real.
La medida busca proteger especialmente a pacientes crónicos y menores de edad ante el desabastecimiento.
La red criminal los obtenía de contrabando o vencidos, volvían a etiquetar y los distribuían en droguerías del caribe.
La mujer de 70 años, colapsó mientras hacía fila para reclamar medicamentos en un dispensario de la ciudad.
La mujer aseguró que el menor, quien padecía hemofilia, no contaba con el tratamiento necesario y afirmó que esa fue la causa de su fallecimiento.
El menor falleció por las complicaciones que tuvo a causa de una caída mientras, según su familia, llevaba semanas sin recibir el tratamiento.
Esta medida busca centralizar la logística y asegurar que los ciudadanos reciban sus tratamientos sin las barreras.
La entidad respondió luego de las advertencias de la Defensoría, que instó a brindar respuestas inmediatas a los usuarios, que vieron afectados la continuidad de sus tratamientos.
La decisión fue notificada a los pacientes a través de una circular.
Se determinó que el Ministerio de Salud y Educación adelanten acciones conjuntas para socializar sobre salud sexual y reproductiva, así como anticonceptivos de emergencia.
Pacientes en Santa Marta, al igual que otras ciudades del país vienen denunciando fallas en la entrega de medicamentos, lo que pone en riesgo su salud.
La entidad negó estar acaparando medicamentos, pero sí calificaron la situación como crítica ante la deuda del gobierno con los gestores farmacéuticos.
El fármaco asciende a los $8.500.000 y estaban destinados a un “uso institucional”.
En el listado de medicamentos desabastecidos, también tienen lugar algunos utilizados para enfermedades como diabetes y afecciones respiratorias.
En complicidad con trabajadores de la salud, engañaban a pacientes asegurándoles que les suministraron los medicamentos, cuando en realidad se dedicaban a comercializarlos.