Anuncio
Anuncio
Miércoles 17 de Noviembre de 2021 - 11:11am

El covid-19: la nueva era

Los curiosos acontecimientos de ésta crónica empezaron en el año 2020, tomando lugar en la perla de América, más conocida como Santa Marta. Jamás hubiera pensado extrañar tanto la cotidianidad, pero la vida iba a todo dar para enseñarnos una lección.
Estos fueron algunos de los momentos que vivimos en los pasillos de la universidad, los mismos que extrañábamos y a los que añorábamos volver.
Anuncio
Anuncio

Aquel estudiante provinciano, motivado a salir de casa con una maleta cargada de sueños, entre lágrimas y sollozos muchas veces, se había enamorado de la tierra de Carlos Vives. Una ciudad que, a pesar de las promesas inconclusas de sus dirigentes, era completamente hermosa; con unos atardeceres esplendorosos, así como en La Guajira que me vio nacer, playas afrodisiacas, calles y rincones llenos de historia, y ni hablar del don de gente de sus habitantes. 

Cuando tan solo me disponía a cursar mi quinto semestre en la universidad, asegurando la mitad de mi carrera, apenas la vida iba a entrenarme para vivir los momentos más duros y asfixiantes. Sí, el simple hecho de vivir se convertía en toda una ganancia.

En los noticieros se hablaba de un virus que empezaba a acechar a la humanidad, inmediatamente colegios y universidades se vieron en la obligación de detener sus labores, cerraron las empresas, el sector del turismo, discotecas, aeropuertos, era como si Colombia se hubiera detenido, sin contar los otros países del mundo en los que ya muchos corazones dejaban de latir.

Volví a retornar a casa, con el sin sabor de lo que podría pasar. Empezaron las clases remotas, los trabajos desde el hogar, pero las cifras subían y atemorizaban cada vez más, hasta el punto de llegar a los casi 5 millones de casos en el país y más de 120 mil fallecidos. Los días parecían noches y las noches eran toda una odisea.

Al cerrar mis ojos podía sentir la zozobra y el miedo que cruzaban las polvorientas calles de Fonseca, tan solo eso alcanzaba a observarse desde los balcones de nuestras casas; no se veía un alma transitar. El mundo parecía estar en prisión, pero apenas estaba resguardándose para lo que se avecinaba.

Así se podían observar las calles de Fonseca, desoladas, tristes y azotadas por el miedo. Era este el único método para salvaguardar nuestras vidas.

Nos volvimos esclavos de los tapabocas, evitar las manifestaciones más comunes de afecto era el único método para sobrevivir; las clases estaban llenas de retos, así como podía resistir el wifi para algunas, para otras no, y en el peor de los casos el vendedor del aguacate se robaba el show desde nuestros micrófonos. Los buenos momentos en familia eran todo lo que deseábamos, las tardes en casa de la abuela empezaban a hacer falta, pero era mucho más triste para aquellos que veían morir a los suyos a metros de un ataúd sellado y forrado por rollos de plástico.

Cuando todo apuntaba a reinventarse, del otro lado muchas vidas se desmoronaban. Mientras algunos se quejaban de lo asfixiante que se volvía el encierro, muchos otros de rodilla se aferraban a la catástrofe que estaba provocando el virus más letal de los últimos años.

En los medios no se hablaba de otra cosa, clínicas y hospitales copados, salas de UCI agotadas, médicos morían, ancianos, jóvenes y hasta niños. El COVID-19 ya no tenía piedad. Mi último pensamiento antes de dormir apuntaba a estar en la recta final.

La desesperanza azotaba, así como el hambre a muchas zonas del país, la desigualdad a muchas comunidades, y la indiferencia a los habitantes de la calle, a quienes como si fuera poco, no solo los golpeaba la pandemia del coronavirus, sino aquella que durante muchos años los ha estrujado sin piedad, la corrupción.

Sin embargo, bien dice el adagio “el hombre es un animal de costumbre”, luego de más de 15 meses de pandemia, la necesidad de convivir con el virus tocó nuestras puertas; el miedo era menos, pero la preocupación no desapareció jamás. Así que no faltaban en nuestros bolsos los frascos de antibacterial y alcohol, el lavado constante de manos y el distanciamiento entre personas. Casi que nos tocó empezar una vida nueva.

Después de tantos meses, en medio de altos y bajos, pudimos obtener  nuestra modalidad de grado. La virtualidad era tan solo cuestión de adaptarse.

Renació nuevamente el cantar de los pájaros cada mañana, y volvieron a escuchar nuestros oídos la dulce entonación de las aves. Era apenas obvio que cualquier especie que habitara en la tierra se había soterrado en algún momento. Sin embargo, algunas se atrevieron a salir en búsqueda de su habitad natural, mientras el hombre trataba de salvaguardar su vida y no se interponía ante el clamor de la naturaleza.

Desde entonces el orden de las prioridades fue cambiando, las cosas poco a poco fueron recibiendo su valor, y el deseo más desaforado era la llegada de aquella vacuna, que no ha podido ser la solución en su totalidad, pero que les ha devuelto la esperanza a muchos; y, sobre todo, a aquel estudiante provinciano que pudo sobrevivir para contar la historia.

* Juan Sierra Martínez es estudiante de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad Sergio Arboleda sede Santa Marta. 

 

Anuncio
Anuncio
Anuncio
Anuncio

Más de

Unimagdalena recibe ocho predios por la SAE para fortalecer la educación superior

Los inmuebles, valorados en más de $6.700 millones, permitirán ampliar proyectos de investigación, cultura y salud de la Institución en beneficio de estudiantes, docentes y comunidad en general.

9 horas 45 mins

Soldado murió tras ser embestido por un vehículo en la Ruta del Sol

El trágico accidente ocurrió en Santa Marta, cuando el joven intentó esquivar a unos ciclistas en su motocicleta.

1 día 54 mins

Identifican a la joven que murió arrollada tras caer de una motocicleta en la Troncal del Caribe

La víctima fatal fue identificada como María Alejandra Riquet, de 23 años.

1 día 2 horas
Carlos caicedo

Aberrante: madre denuncia a Carlos Caicedo por el presunto abuso sexual de su hija de 8 años

“Mi hija tenía el pijama mal puesto y que Caicedo estaba con su pene por fuera”, relata la madre en la denuncia penal. Esta es la perturbadora historia.

1 día 7 horas

Santa Marta será sede del Congreso Nacional de Iniciativas Clúster 2027

La Cámara de Comercio de Santa Marta recibió las llaves del próximo encuentro que reunirá al ecosistema empresarial del país.

1 día 23 horas
Anuncio
Anuncio

Lo Destacado

Julián Quintana - Carlos Caicedo
Julián Quintana - Carlos Caicedo

Abogado confirma audios y chats contra Caicedo por caso de presunto abuso sexual a niña de 8 años

Julián Quintana explicó a La FM que la demora en denunciar se debió al terror por constantes seguimientos y amenazas del círculo cercano del exgobernador del Magdalena.

1 hora 53 mins
Pruebas
Pruebas

“Caicedo me amenazó de manera grave: que me iba a tirar del noveno piso”, denuncia madre de la niña de 8 años

El crudo relato revelado ayer que enreda al exgobernador del Magdalena involucra otros presuntos delitos que también son muy delicados.

1 hora 18 mins
Fidel vargas real
Fidel vargas real

Gobierno De la Espriella: samario Fidel Vargas asumirá como nuevo viceministro de Turismo

Ha liderado la Dirección de Turismo de Santa Marta y la de Cultura y Turismo del Magdalena.

22 mins 3 segs
Carlos caicedo
Carlos caicedo

Aberrante: madre denuncia a Carlos Caicedo por el presunto abuso sexual de su hija de 8 años

“Mi hija tenía el pijama mal puesto y que Caicedo estaba con su pene por fuera”, relata la madre en la denuncia penal. Esta es la perturbadora historia.

1 día 7 horas

Identifican a pareja que murió en trágico accidente en vía El Banco - Tamalameque

Las víctimas fatales fueron identificadas como Jhonatan Mora, natural del Cesar, y Luz Marina Cogollo, oriunda de Córdoba.

4 horas 28 mins
Lugar del descubrimiento de los restos del dinosaurio.
Lugar del descubrimiento de los restos del dinosaurio.

Descubren en Argentina restos de dinosaurio gigante

Investigadores afirman que los huesos permanecieron en el lugar por más de 200 millones de años.

8 años 1 semana